En 1993 se celebró en Madrid la conferencia Scout en la que se aprobaron los estatutos de la Federación Scout Regional de Madrid (FSRM).
                                                                                Éste fue el fin de un proceso que llevaba años gestándose. En la década de los 80 algunos grupos que pertenecían a la Federación Scout de Baden Powell (FBDP) comenzaron a manifestar sus diferencias con las estructuras y normas de ésta federación.Querían que las particularidades y las individualidades regionales se respetasen y que se diera a cada grupo la libertad para elegir sobre algunas cuestiones como la de la uniformidad. Estas inquietudes no tuvieron acogida en la FBDP, y los grupos discrepantes empezaron a dar forma a lo que hoy conocemos como FSRM.
Son pues el respeto, la inclusión y la ruptura con el continuismo por el continuismo, los ejes que han marcado la trayectoria de la federación scout que aquí presentamos, describimos analizamos y sobre la que proyectamos nuestra ilusión por seguir trabajando en el escultismo.
Como hemos apuntado antes, la FSRM se constituyó en diciembre de 1992 siendo inscrita en el registro de Asociaciones de la Comunidad de Madrid en Abril de 1993.
La FSRM se fundó como una entidad de ámbito regional, cuyo principal objetivo era sentar unas bases educativas y de funcionamiento sobre las que se apoyaran sus asociaciones miembro, actuando como nexo de unión entre estas entidades y colaborando con otras asociaciones, federaciones y/o entidades para promover valores positivos de solidaridad, respeto, tolerancia, ecologismo, no sexismo, vida saludable, espíritu crítico, etc. Contrarrestando los valores negativos que se dan en nuestras zonas de actuación.
Para ello sus asociaciones realizan actividades educativas en el tiempo libre, reuniéndose cada fin de semana con sus asociados, que divididos por edades juegan, dialogan, se van de excursión o campamento, crean sus propios proyectos, colaboran con el barrio, aprenden, se divierten, mediante la autogestión, buscando cumplir con su función social como tercer agente educativo después de la Familia y la Escuela. En la medida de las posibilidades de cada grupo de edad, los objetivos y actividades buscan no centrarse en los asociados como únicos destinatarios, sino extenderse a otros ámbitos más o menos cercanos, actuando así como agentes de cambio en los barrios y otros entornos no ligados a las asociaciones de forma tan explícita. Consideramos el servicio hacia los demás y el medio que nos rodea una de las bases de nuestro sistema educativo, y contamos con el efecto multiplicador de nuestras acciones a través de los asociados y sus familias para así llegar a mucha más gente.
El papel de la FSRM en todo este movimiento cívico-social, es servir de nexo entre todas sus asociaciones miembro para llegar a acuerdos que coordinen sus actuaciones dentro y fuera de la federación. Con ello pretendemos ganar eficacia, ya que al compartir esfuerzos, conocimientos, experiencias, alterna! vas, estrategias, recursos e ilusiones, nuestras asociaciones cuentan con el apoyo necesario para realizar muchas actuaciones que de otra forma no serían capaces. De esta manera dichas asociaciones se organizan para llevar a cabo proyectos conjuntos dentro de la federación, proyectos internos que dan a conocer al resto ofreciendo libertad de participación, cubriendo así sus necesidades y sus expectativas sociales. Consideramos la FSRM como un proyecto de futuro, que cada año atrae a algunas asociaciones que se interesan por conocerlo, algunas de las cuales deciden dar el paso de participar de él. Esto nos da a entender que la sociedad en la que vivimos aun apoya y necesita inicia! vas como las nuestras, además nos aporta energías para seguir apostando por este proyecto en común.